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Qué es la oncología: lo que debe saber sobre el tratamiento del cáncer

La medicina es una rama del conocimiento humano muy amplia y compleja, por lo que la mayoría de los médicos se especializan en algún tema específico dentro de este vasto campo. En este caso hablaremos de la oncología, que es la especialidad médica que trata el cáncer. ¿Sabía que incluso dentro de esta disciplina hay subespecialidades? ¿Sabe qué tipo de tratamientos existen para el cáncer? Encuentre las respuestas a estas preguntas y mucho más en este artículo que hemos preparado para usted.

¿A qué se dedican los médicos oncólogos?

Un oncólogo es un doctor que trabaja en el campo de la oncología, que es una rama importante de la medicina que se ocupa del cáncer. Estos médicos están altamente capacitados para diagnosticar y tratar a las personas que tienen esta enfermedad. Los oncólogos gestionan la atención de sus pacientes durante todo el curso de la afección, iniciando por el diagnóstico.

El papel del oncólogo incluye explicar dicho diagnóstico y el estadio del cáncer al paciente y a su familia. También le informará sobre todas las opciones de tratamiento y le puede ayudar a elegir el régimen ideal para atacar su enfermedad.  Además, estos profesionales de la salud ayudan a los pacientes a controlar los síntomas del cáncer y los efectos secundarios de los tratamientos requeridos.

Tipos de oncólogos

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Es probable que sepa ya que existen muchos tipos de cáncer y que toda clase de personas pueden desarrollar esta enfermedad: hombres y mujeres, niños, jóvenes y ancianos. Por lo tanto, tiene sentido que no exista un a solución única para el campo de la oncología y la atención del cáncer. Algunos oncólogos son expertos en ciertos tipos de cáncer, otros se especializan en distintos tratamientos o en ciertas edades de sus pacientes. Los oncólogos también pueden participar en la investigación clínica o enseñar a los estudiantes de medicina las formas en que pueden contribuir a la atención del cáncer. A continuación le presentamos algunas de las subespecialidades que existen en el campo de la oncología:

Oncólogo clínico

Un oncólogo clínico es un médico experto en recetar quimioterapia y terapias sistémicas como la inmunoterapia. Junto con el médico de cabecera de un paciente, el oncólogo clínico suele ser el contacto médico clave para un paciente con cáncer, ya que estos profesionales pueden participar en la gestión y supervisión del tratamiento de principio a fin.

Cirujano oncólogo

Los cirujanos oncólogos son cirujanos generales que cuentan con capacitación especializada en procedimientos de diagnóstico, estadificación (determinación de la etapa del cáncer) o extirpación de tejidos cancerosos. Los procedimientos más comunes que realizan los cirujanos oncólogos son las biopsias y las cirugías para extirpar tumores malignos. También pueden realizar una cirugía exploratoria para conocer la etapa del cáncer y determinar hasta dónde se ha propagado la enfermedad. En algunos casos, la cirugía puede ser el único tratamiento que necesite. En otros, puede que sea necesario que se someta a una cirugía y después reciba tratamientos adicionales, como quimioterapia o radiación.

Oncólogo pediatra

Los oncólogos pediatras se enfocan en el tratamiento de niños que tienen cáncer. Entre 175,000 y 250,000 niños menores de 15 años son diagnosticados con cáncer anualmente en el mundo. La buena noticia es que, en los EE.UU., alrededor del 80% de los niños a quienes se les diagnostica cáncer sobreviven después de recibir tratamiento.

Oncólogo ginecólogo 

Un oncólogo ginecólogo es un obstetra/ginecólogo certificado en el diagnóstico y tratamiento integral del cáncer en los órganos reproductivos femeninos. Esto incluye cáncer de cuello uterino, de ovario (incluidas las trompas de Falopio y el peritoneo o el revestimiento de la cavidad abdominal), uterino (endometrio o revestimiento del útero), vaginal y vulvar. También existen muchas afecciones premalignas que conducen al cáncer ginecológico, como la displasia cervical (cambios anormales en las células que aparecen en la superficie del cuello uterino) que los oncólogos ginecólogos están capacitados para diagnosticar y tratar.

Oncólogo radiólogo

Más de la mitad de las personas diagnosticadas con cáncer reciben radioterapia, que es el procedimiento que consiste en utilizar dosis cuidadosamente dirigidas de radiación de alta energía para destruir las células cancerosas. Los oncólogos radiólogos son médicos altamente capacitados que se especializan en esta forma de atención. Los oncólogos radiólogos trabajan en estrecha colaboración con los oncólogos clínicos, cirujanos y otros médicos para determinar el curso de tratamiento más apropiado para las personas a las que se les diagnostica cáncer.

Oncólogo hematólogo

Los oncólogos hematólogos están capacitados para diagnosticar, tratar y prevenir los cánceres de la sangre y trastornos relacionados con la sangre. Los oncólogos hematólogos usan una amplia gama de herramientas de diagnóstico, como imagenología y pruebas de laboratorio, y brindan terapias médicas sofisticadas para pacientes con enfermedades hematológicas cancerosas, que incluyen:

Estos cánceres de la sangre difieren de otros tipos porque se desarrollan en las células sanguíneas del cuerpo y es posible que no formen tumores. Si bien algunos oncólogos hematológicos tienen experiencia en el tratamiento de tumores sólidos, la mayoría no trata cánceres operables como el cáncer de mama o el cáncer de pulmón.

Funciones de un oncólogo

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Los médicos oncólogos no se limitan a tratar a las personas que ya han sido diagnosticadas con cáncer. Sus funciones inician mucho antes de la aparición  de la enfermedad y, en general, las actividades que realizan se pueden clasificar de la siguiente manera:

Prevención

La oncología preventiva es una disciplina especial de la medicina que se centra en tomar medidas clave que pueden prevenir el desarrollo del cáncer o retrasar la progresión del proceso maligno. Las medidas de prevención del cáncer se pueden tomar en dos niveles principales:

  1. Prevención primaria del cáncer. Este tipo de prevención se enfoca en identificar los factores que causan cáncer y reducir el riesgo de formación de esta enfermedad. Esto se logra reduciendo o, de preferencia, eliminando el consumo de alcohol y tabaco, controlando la obesidad, administrando ciertas vacunas y con la práctica de un estilo de vida saludable.

  2. Prevención secundaria del cáncer. Esta actividad se enfoca en detectar el cáncer antes de la aparición de los síntomas, cuando es más probable que los tratamientos contra esta afección sean efectivos. Para lograrlo, se deben hacer estudios de diagnóstico rutinarios.

Diagnóstico

Su médico oncólogo puede usar uno o más enfoques para diagnosticar el cáncer. Entre ellos se encuentran:

  • Los exámenes físicos. Es probable que su doctor utilice sus manos para palpar ciertas zonas de su cuerpo intentando localizar bultos que puedan indicar el desarrollo de cáncer. También es probable que busque anomalías visuales, como cambios en el color de la piel o el agrandamiento de un órgano.

  • Pruebas de laboratorio. Otra herramienta útil para la detección del cáncer son las pruebas de laboratorio, como los análisis de orina y de sangre. Por ejemplo, en personas con leucemia, un análisis de sangre común llamado conteo sanguíneo completo puede revelar una cantidad o tipo inusual de glóbulos blancos.

  • Imagenología. La imagenología es la disciplina médica que se encarga de obtener imágenes del interior del cuerpo de forma no invasiva (sin necesidad de cirugía). Un ejemplo de este tipo de diagnóstico que casi todos conocemos son los rayos X. Sin embargo, existen otras tecnologías que se usan con este fin, como las tomografías computarizadas (TC), las gammagrafías óseas, las resonancias magnéticas nucleares (RMN), las tomografías por emisión de positrones (PET, por sus siglas en inglés) y las ecografías.

  • Biopsia. Las biopsias consisten en la recolección de una muestra de células del tejido que se cree afectado para analizarlas en el laboratorio. Hay varias formas de recoger estas muestras y el procedimiento adecuado para usted dependerá de su tipo de cáncer y su ubicación. Muchas veces, una biopsia es la única manera de diagnosticar definitivamente el cáncer.

Tratamiento

Hay muchos procedimientos y medicamentos disponibles para tratar el cáncer, y se están estudiando muchos más. Algunos son tratamientos "locales", como la cirugía y la radioterapia, que se usan para tratar un tumor o área específica del cuerpo. Los tratamientos farmacológicos (como la quimioterapia, la inmunoterapia o la terapia dirigida) a menudo se denominan tratamientos "sistémicos" porque pueden afectar a todo el cuerpo. Algunos de los tratamientos más comunes para el cáncer son:

  • Cirugía. La cirugía se utiliza para prevenir, diagnosticar, estadificar y tratar el cáncer. La cirugía también puede aliviar (paliar) molestias o problemas relacionados con esta enfermedad. A veces, un solo procedimiento quirúrgico puede incluir más de uno de estos objetivos. En otros casos, es posible que se necesiten diferentes operaciones con el tiempo. Existen muchos tipos de cirugía que se utilizan en el tratamiento del cáncer, siendo el más común la extirpación del tejido afectado.

  • Radioterapia. La radioterapia es uno de los tratamientos más comunes para el cáncer. Utiliza partículas u ondas de alta energía, como rayos X, rayos gamma, haces de electrones o protones, para destruir o dañar las células cancerosas. La radiación funciona haciendo pequeñas rupturas en el ADN dentro de las células. Estas rupturas evitan que las células cancerosas crezcan y se dividan y hacen que mueran. Las células normales cercanas también pueden verse afectadas por la radiación, pero la mayoría se recuperan y vuelven a funcionar como deberían.

  • Quimioterapia. La palabra “quimioterapia” (terapia con químicos) en realidad se refiere al uso de cualquier medicamento para tratar cualquier enfermedad. Sin embargo, para la mayoría de las personas, la palabra quimioterapia (o "quimio") representa los medicamentos utilizados específicamente para el tratamiento del cáncer. Es importante saber que no todos los medicamentos para tratar el cáncer funcionan de la misma manera y la elección de cuál es el correcto para cada caso recae enteramente en los oncólogos tratantes.

  • Inmunoterapia. La inmunoterapia es un tratamiento que utiliza ciertas partes del sistema inmunitario de una persona para combatir enfermedades como el cáncer. Esto se puede hacer de dos maneras: estimulando al sistema inmunitario para que funcione de mejor forma y destruya las células cancerosas o sintetizando los químicos que utiliza nuestro sistema inmunitario en el laboratorio para utilizarlos como medicamentos.

  • Terapia dirigida. La terapia dirigida es un tipo de tratamiento contra el cáncer que utiliza medicamentos diseñados para atacar únicamente a las células cancerosas sin afectar a las células normales. Las células cancerosas suelen tener cambios en sus genes que las diferencian de las células normales. Estos cambios genéticos son los que las hacen crecer y multiplicarse sin control, pero la terapia dirigida usa estas diferencias para crear medicamentos que sólo afectan a las células que presentan estas diferencias y, por lo tanto, reaccionan de forma distinta a las células normales.

  • Terapia hormonal. Algunos tipos de cáncer dependen de las hormonas para crecer. Debido a esto, los tratamientos que bloquean o alteran las hormonas a veces pueden ayudar a retardar o detener el crecimiento de estos cánceres. El tratamiento del cáncer con hormonas se denomina terapia hormonal, o terapia endocrina. La terapia hormonal se usa principalmente para tratar ciertos tipos de cáncer de mama y cáncer de próstata que dependen de las hormonas sexuales para crecer.

  • Trasplantes de células madre. Los trasplantes de células madre permiten a los oncólogos administrar dosis altas de quimioterapia y/o radiación para atacar las células cancerosas con mayor efectividad. Estas dosis altas pueden matar las células madre que tiene una persona y pueden hacer que la médula ósea deje de producir células sanguíneas por un período de tiempo. En otras palabras, todas las células madre originales de una persona se destruyen a propósito. Dado que nuestros cuerpos necesitan células sanguíneas para funcionar, aquí es donde entran en juego los trasplantes de células madre. Las células madre trasplantadas ayudan a "rescatar" la médula ósea al reemplazar las células madre del cuerpo que han sido destruidas por el tratamiento. Por lo tanto, trasplantar las células sanas permite a los médicos usar dosis mucho más altas de quimioterapia para tratar de eliminar todas las células cancerosas, y las células madre trasplantadas pueden convertirse en células sanguíneas sanas y maduras que funcionan normalmente y reproducen células libres de cáncer.

¡Su salud es primero!

El cáncer es una enfermedad terrible, pero llevar una vida saludable puede disminuir el riesgo de desarrollarlo, por lo que le recomendamos hacer ejercicio y llevar una dieta saludable para cuidar su cuerpo. Además, acudir al médico con regularidad puede ser la diferencia entre detectar un cáncer a tiempo y hacerlo cuando ya es muy tarde. 

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